ISO 9001 y las licitaciones para PYMEs


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Durante el último tiempo, en la región de Latinoamérica, se ha dado un gran impulso a la creación de PYMEs. El emprendeurismo trae consigo la generación de empleos que inyectan al crecimiento económico de los países y aumentan la competitividad de los mercados locales; razón por la cual los Estados suelen presentar múltiples incentivos a estas organizaciones como “pago”.

 

La realidad de las PYMEs, aún bajo Estados con políticas de reducción de sus impuestos y apoyos por medio de incubadoras empresariales, sigue siendo inestable. Por ejemplo, estadísticas de las PYMES en Costa Rica muestran que entre un 18% y 28% de las empresas nuevas desaparecen tras un año de creadas[1]. Aquellas que si logran subsistir no siguen madurando debido a la falta de condiciones formales que promuevan su crecimiento. Nadie crea una PYME pensando que se va a mantener toda su vida como una pequeña empresa.

 

El camino a la subsistencia de una PYME es sencillo de planear, pero difícil de ejecutar y controlar. No hay ningún secreto, para mantenerse a flote, las PYMEs necesitan “salir a la calle” y ganar clientes. El mayor de sus intereses debe estar en hacer negocios con clientes constantes que presenten proyectos de larga duración. Sin embargo, las actividades comerciales de las PYMEs pueden convertirse rápidamente en una epopeya.

 

Muchas PYMEs encuentran trabas en su crecimiento ante los requisitos de licitaciones privadas y públicas. Uno de los principales puntos que se plasman como requisitos de estas licitaciones es la certificación basada en el estándar internacional de calidad ISO 9001.

 

La pregunta sería entonces, ¿Por qué las empresas dan tanta importancia a esta certificación?

 

Cierto es que ISO 9001 no es la norma de calidad más demandante, sin embargo si es la más aceptada y reconocida a nivel mundial[2]. Parte de la razón es que esta incluye aspectos como una visión por procesos, que busca construir valor a lo largo de la organización (incluidos sus proveedores) y la gestión de riesgos, que es la base bajo la cual cualquier ente adopta un estándar.

 

Otra de las causas por las que ISO 9001 es incluido en los requisitos de licitaciones es debido a que los Sistemas de Gestión de Calidad certificados bajo esta norma internacional eliminan a esos dueños de empresas que típicamente dicen: “Ya yo sé todo lo que se tiene que hacer, no necesito documentar mis operaciones”. Uno de los principales beneficios del sistema es la documentación de los procesos de las empresas, asegurando de este modo una continuidad del negocio que no depende exclusivamente de la presencia del dueño “fiscalizando” cada minuto a sus trabajadores; además de asegurar una calidad constante en el producto o servicio entregado al cliente final.

 

Más allá de los beneficios comerciales que la ISO 9001 trae consigo, como el incremento de las posibilidades de ganar nuevos clientes, los dueños de las PYMEs deben saber que la implementación de ISO 9001 resuelve también otro centenar de problemas, entre los que podemos mencionar la clarificación de los roles dentro de la organización, reducción de duplicidades, guías para nuevos colaboradores y un aumento general de la credibilidad ante afirmaciones como “los colaboradores son nuestro principal recurso” o “trabajamos buscando aumentar nuestra eficiencia y eficacia”. Tener más clientes nuevos es un resultado de todos estos.

 

Mucho ha cambiado de la norma desde su primera aparición en 1987. Recientemente en septiembre de 2015 se publicó una nueva versión, que pone el estándar más que nunca en una posición de apoyo para las organizaciones. ISO 9001:2015 no es solo documentos y control de calidad, sino que la norma da un enfoque superlativo al crecimiento de los negocios y aumento de la satisfacción de los clientes. La oportunidad de aprovechar el estándar para generar ventajas competitivas está más latente que nunca para las PYMEs panameñas y del resto de Latinoamérica. Podrán ver en detalle los cambios de esta nueva versión en nuestro artículo publicado anteriormente denominado: Cambios en la nueva versión de la ISO 9001.

 

ISO 9001 no es incluido en las licitaciones por ser un papel en la recepción de su empresa o un logo que puede añadirse en sus informes y membretes de cartas. La certificación ayuda a crear un “benchmark” en los ojos de las grandes compañías, que les da la seguridad de que la rutina diaria de su PYME se da bajo una estructura de calidad, sin necesidad de entrar en detalles que podrían no tener importancia. El estándar ya incluye todos los aspectos relevantes a la calidad que podrían ser solicitados por un cliente. Al final un cliente, ya sea del sector público o privado, quiere hacer negocios con aquellas empresas que les inspiran confianza y tener un Sistema de Gestión certificado acorde a los estándares de ISO 9001 es un paso significativo para lograr esto.

 

¿Qué opinan ustedes? ¿Creen que la certificación ISO 9001 puede ayudar a una PYME en sus licitaciones? Apreciamos sus comentarios.

 

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[1] Ricardo Monge-González y Federico Torres-Carballo. The Dynamics of Entrepreneurship in Costa Rica. An Analysis of Firm Entry, Exit, and Growth Rates. https://publications.iadb.org/bitstream/handle/11319/6784/CTI_DP_The_Dynamics_of_Entrepreneurship_in_Costa_Rica.pdf?sequence=1

[2] De acuerdo al ISO Survey de 2014, existen 1,138,155 organizaciones certificadas a nivel mundial bajo el estandar ISO 9001.

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